Categories
Lanzamiento Lanzamiento 'Una vez psiquiatra...' Novedades literarias Recomendaciones navideñas

¡Aquí está! CITAS MORTALES. Una vez psiquiatra… 3. #$0.99 oferta especial #nuevolibro #Unavezpsiquatra3

Solo es una broma. ¿O no…?

Por si os lo estábais preguntando, hoy se publica Citas mortales. Una vez psiquiatra… 3.

Citas Mortales. Una vez psiquiatra... 3. Portada de Juan Padrón
Citas Mortales. Una vez psiquiatra… 3. Portada de Juan Padrón

Citas mortales. Una vez psiquiatra…3

Muerte por causas naturales. Esa era la explicación oficial. Hasta que encontraron la cita.

Matar no es tan difícil como la gente se cree. De hecho puede resultar hasta fácil.

¿Era parte de una novela que estaba escribiendo el difunto? ¿Era una nota de suicidio inquietante? ¿O era un asesinato?

Mary Miller y Leah Deakin, amigas y doctoras, no están seguras de haberse topado con un caso de verdad, pero están intrigadas. ¿Podría un asesino en serie encarcelado haber organizado otra masacre? ¿Hallarían las pistas que necesitaban en su autobiografía?

En el cuarto libro de la serie Una vez psiquiatra, Mary, psiquiatra y escritora, que consiguió sobrevivir a una violación y atento de asesinato, e investigadora accidental de crímenes, se une a Leah Deakin, una patóloga del FBI, en un caso que las enfrenta a un hombre al que le encantan los juegos mortíferos. ¿Serán capaces de detenerlo? Y, ¿a qué precio?

Si disfrutas los thrillers psicológicos que te mantienen en vilo, te gustan las mujeres fuertes de protagonistas, te atraen los malos superinteligentes y retorcidos, y te fascinan los misterios que te ponen a prueba, no te puedes perder esta novela.

Descubre la nueva aventura de Mary Miller, Citas Mortales. Una vez psiquiatra 3 y si no conoces la serie Una vez psiquiatra… , puedes leer la precuela Una vez psiquiatra… Los inicios, en formato electrónico, GRATIS.

https://rxe.me/LMJGD5

https://www.books2read.com/u/4Dl7DP

Muchas gracias por vuestra paciencia, y para celebrar la navidad y por si os apetece leer algo que no sea navideño, el libro estará disponible al precio especial de $0.99 durante las fiestas. ¡Muchas gracias y pasadlo bien!

Categories
Lanzamiento Lanzamiento 'Una vez psiquiatra...' Novedades literarias Psiquiatría forense psychological thriller

#Lanzamientodelibro #Unavezpsiquiatra3 #thrillerpsicológico

https://rxe.me/LMJGD5

https://www.books2read.com/u/4Dl7DP

Categories
Lanzamiento Lanzamiento 'Una vez psiquiatra...' Promoción de libros psychological thriller

#Lanzamientodelibro #Unavezpsiquiatra #thrillerpsicológico

https://rxe.me/LMJGD5

https://www.books2read.com/u/4Dl7DP

Categories
Lanzamiento Promoción de libros

#Nuevolibro #thrillerpsicológico #lanzamientodelibro

https://rxe.me/LMJGD5

https://www.books2read.com/u/4Dl7DP

Categories
Reseñas de libros

#Reseñadelibro LIBÉLULAS AZULES de Enrique Laso (@enriquelaso) ¿Resolución o análisis?

Hola a todos:

Hoy os traigo la reseña de la tercera novela de una serie de la que os he hablado con anterioridad, e incluso he traducido el segundo de sus títulos al inglés. Y la tenía pendiente hacía tiempo, pero aprovechando uno de mis viajes me decidí.

Libélulas azules de Enrique Laso
Libélulas azules de Enrique Laso

LIBÉLULAS AZULES (Ethan Bush nº 3) by Enrique Laso

LA NOVELA DE LOS RÉCORDS. MILES DE LECTORES EN TODO EL MUNDO

¿QUIÉN MATÓ A SHARON NICHOLS?
Ethan Bush regresa a Kansas, escenario de ‘Los Crímenes Azules’, para zanjar un asunto que había quedado pendiente y que le atormentaba desde hacía meses. Pronto descubrirá que intentar resolver un crimen acaecido en 1998 no es precisamente una tarea sencilla.
UN NUEVO CASO PARA ETHAN BUSH, PROTAGONISTA DE ‘LOS CRÍMENES AZULES’ y ‘LOS CADÁVERES NO SUEÑAN’
Miles de lectores en todo el mundo esperaban la respuesta a una pregunta que había quedado en el aire y que por fin tendrá contestación: ¿quién acabó con la vida de Sharon Nichols? Una novela emocionante en la que el agente especial de la BAU del FBI tendrá que enfrentarse a sus propios monstruos mientras levanta ampollas en un condado en el que los secretos ya estaban sepultados bajo toneladas de tierra.
Si te apasionaste con ‘Los Crímenes Azules’, si disfrutaste con ‘Los Cadáveres No Sueñan’, LIBÉLULAS AZULES te hará pasar momentos de trepidante emoción.
ENRIQUE LASO, autor que ha vendido más de 500.000 libros en todo el mundo, regresa con su tercera novela negra, impulsado por el éxito sin precedentes tanto de ventas como de crítica de ‘Los Crímenes Azules’ (traducida al inglés, francés e italiano y uno de los grandes éxitos literarios de 2015) y los récords históricos batidos por ‘Los Cadáveres No Sueñan’ (traducida al inglés).
SI TE GUSTA LA NOVELA NEGRA Y POLICÍACA ESTA ES TU NUEVA LECTURA

Mi reseña:

He leído las dos primeras novelas de esta serie del agente Ethan Bush (Los crímenes azules, y Los cadáveres no sueñan) y he compartido las reseñas  con anterioridad, y las podéis consultar haciendo clic en los títulos.

En esta tercera entrega, Ethan Bush, el psicólogo que trabaja para el FBI, y que años después (no sabemos exactamente cuántos) recuerda y narra los casos que resolvió su yo de juventud, vuelve al escenario de los crímenes azules, porque siente que tiene una deuda con Patrick Nichols, el padre de la víctima del crimen original, y un asesino encarcelado por sus propios crímenes. Bush entabló una relación casi-paternal con él durante la investigación, y no se ha podido sacar el caso (igual que el atropello de su padre) de la mente.

Aunque los casos forman el entramado de las novelas, y son fascinantes de por sí, Bush es un personaje complicado, contradictorio, y es el corazón que hace que las novelas sigan latiendo. A veces arrogante e insoportable, negándose a seguir los procedimientos habituales de investigación, cerrando los ojos a la evidencia, comprometiendo casos con sus relaciones personales con sospechosos y con la prensa, también es débil, somatiza su ansiedad, pierde los papeles, y le asusta enfrentarse a la verdad sobre las personas a las que idealiza, y especialmente sobre sí mismo. Por otro lado, consigue que le sigan los mejores, y tiene un equipo (que él insiste no es su equipo) de expertos, con sus propias rarezas, que confían en él y le seguirían hasta el infierno (y a menudo lo hacen), y cuando decide investigar un caso, no ceja hasta su resolución (aunque a veces esta llegue por caminos inesperados).

En esta novela la voz del Bush maduro y mayor que revisita sus casos se hace más evidente, y sus comentarios y análisis de su comportamiento durante el caso nos ayudan a adquirir más perspectiva sobre sus pensamientos y el funcionamiento de su mente. El caso nos lleva a terreno conocido, y nos permite ver las consecuencias que la investigación inicial ha tenido en los personajes, en algunos casos, terrible. Me alegré de leer más sobre Jim Worth, conectar de nuevo con Liz y su sentido común, y con Tom y sus métodos. La investigación y la resolución del caso revelan muchas cosas sorpresivas sobre la víctima y la sociedad, plena de secretos, de la pequeña ciudad. Bush había insistido en que resolver el caso le ayudaría a solucionar sus propias dudas, pero, ¿es así? Eso lo tendréis que decidir vosotros.

Este libro debe ser leído en conjunción con los demás de la serie (especialmente Los crímenes azules) y el final nos engancha con el siguiente caso, que suena horrible y fascinante al mismo tiempo.

Enlaces: 

e-book:

https://www.amazon.com/dp/B0174Z1RQO/

papel:

https://www.amazon.com/dp/1523678488/

Aprovechando la coyuntura, como recordaréis os he estado hablando de la Cooperativa Internacional de Escritores Independientes. En el blog de la cooperativa podéis encontrar una gran variedad de información, y también verdaderas joyas, como las entrevistas a autores conocidos. Tuve la suerte de encargarme de preguntarle al autor Enrique Laso algunas preguntas (mías y de otros allegados a la cooperativa, incluyendo la presidenta, Lusa Guerrero y Sol Taylor, que conoce muy bien la obra de Laso). Aquí os dejo un enlace a la entrevista, que no tiene desperdicio.

Entrevista:

http://edicionesproust.com/entrevista-con-enrique-laso/

Y, aprovechad para leer las demás entrevistas y marcad la página, ya que hay muchas más planeadas.

Entrevistas a autores:

http://edicionesproust.com/category/entrevistas/

Mucha gracias a Enrique Laso por su novela, a la Cooperativa por la oportunidad de entrevistarle, y a vosotros por leer. Y ya sabéis, dadle al me gusta, comentad, compartid y haced CLIC!

 

Categories
Audiolibros

#GRATIS ¿Queréis una copia de mi audiolibro ‘Una vez psiquiatra… Los inicios’? Aprovechad esta oportunidad #thriller

Hola  a todos:

No sé si recordaréis que hace unas semanas os dije que mi libro Una vez psiquiatra … Los inicios la precuela de mi serie de thriller psicológicos Una vez psiquiatra… estaba ya disponible en Audiolibro, narrado por la maravillosa Camila Ribera.

Por fin he obtenidos códigos gratuitos para poder descargar el audiolibro en Audible.com o Audible.co.uk (aunque ahora hay Audibles en algunos otros países, en la mayoría de sitios lo podéis descargar a través de Audible.com, incluyendo los Estados Unidos y creo que España, aunque como yo estoy en Inglaterra no lo he podido comprobar).

Si queréis una copia… me podéis dejar un comentario, y si me dáis vuestro correo yo os puedo enviar las instrucciones y el código. No es nada complicado.

Aquí os cuento un poco más sobre el audio y os dejo varias muestras para que podáis decidir, con conocimiento de causa:

Una vez psiquiatra... Los inicios narrada por Camila Ribera
Una vez psiquiatra… Los inicios narrada por Camila Ribera

Una vez psiquiatra… Los inicios Olga Núñez Miret. Narración de Camila Rivera

¿Hasta dónde llegaría un escritor para conseguir una historia única? Esa es la cuestión que le plantea a la psiquiatra Mary Miller el primer misterio/thriller de su carrera. Conoce a los personajes principales de esta serie de thrillers psicológicos GRATIS y pon a prueba tu intuición y tu ingenio con esta novela corta sobre el precio de la ambición.

La doctora Mary Miller es una joven psiquiatra que sufre una crisis de vocación. Su amigo Phil, abogado criminalista que trabaja en Nueva York, la invita a visitarle y a asesorar a su bufete en el caso de un escritor al que acusan de un grave asalto. Su víctima llevaba tiempo acosándolo y acusándolo de haberle robado la historia de su vida, que él había convertido en un best-seller. El autor lo niega y alega autodefensa. Cuando la víctima muere, las cosas se complican aún más. La frontera entre la verdad y la ficción se difumina y secretos y mentiras salen a la luz.

Una vez psiquiatra… Los inicios es la precuela de Una vez psiquiatra… un volumen que recoge tres historias en las que Mary, con su experiencia como psiquiatra, ayuda a solucionar una variedad de casos, desde asuntos de religión y raza, pasando por el asesinato de un policía, y en la última historia, Mary se enfrenta cara a cara con un asesino en serie.

Si os gusta esta novela corta, no os olvidéis de que podéis leer más aventuras de Mary. Y aún quedan muchas por contar.

Enlaces:

Audible.com          Audible.co.uk            Amazon.com              Amazon.co.uk             iTunes

Si queréis escuchar una muestra en Soundcloud:

Y aquí en You Tube:

Pues ya sabéis, si os apetece, solo tenéis que dejarme un comentario con vuestro correo (en principio WordPress suele recoger los correos de los que dejan comentarios, pero a veces se equivoca) y yo os lo envío. Pero solo tengo unos cuantos, así que no os demoreis.

Gracias a Camila por su gran trabajo, gracias a todos vosotros por leer, y si os ha interesado, dadle al me gusta, comentad, compartid y haced CLIC (y si os apetece, dejadme un comentario y el correo). 

Categories
GRATIS Muestra de escritura Una vez psiquiatra. Los inicios

#GRATIS Capítulo 5 de la precuela de Una vez psiquiatra… #lectura recomendada

Hola a todos:

Si todo va bien, la semana que viene of podré dejar el enlace a la precuela ya publicada. Pero mientras tanto, aquí está el capítulo 5 de Una vez psiquiatra…

Una vez psiquiatra. Los inicios. Olga Núñez Miret. Portada de Ernesto Valdés
Una vez psiquiatra. Los inicios. Olga Núñez Miret. Portada de Ernesto Valdés

5. El fin de semana

Mary disfrutó de una semana relajada en la que cambió por completo su ritmo de vida. Se lanzó con entusiasmo a su tarea de explorar la ciudad, y visitó exhibiciones, buscó las librerías y tiendas de ropa perfectas, y se dedicó a pasear millas y millas. Cuando llegó el jueves por la tarde estaba ya agotada y decidió quedarse en el apartamento de Phil y acabarse de leer La noche más oscura. Phil llegó poco después de las ocho y la encontró cocinando pasta.

—Hola, Phil.

—Hola, Mary. Huele muy bien.

Ella sonrió y lo miró.

—Bueno, ya sabes que mis talentos culinarios son más bien limitados. Nunca me he domesticado del todo. Si acaso lo que me iría bien sería un marido amo de casa.

Phil sonrió y le dio un achuchón en el brazo.

—Voy a quitarme el traje. ¿Has pasado un buen día? —le preguntó, mientras salía de la cocina.

—Volví temprano. Estaba cansada y quería terminar de leerme la novela —respondió ella, hablando lo suficientemente alto como para que su voz alcanzara la habitación de Phil.

Él volvió al cabo de unos minutos.

—¿Qué novela?

La noche más oscura.

—¿El libro de Fenton? ¿No se supone que es una historia real, o mejor dicho, “está basado en una historia real”?

—Sí. Justamente. Se supone que está basado en una historia real. Pero hay algo que no me acaba de convencer, que no me parece real.

—¿El qué? ¿Es falta de consistencia psicológica? Quizás se deba a los cambios que tuvo que hacer para ocultar la identidad del protagonista.

—Podría ser. Aunque si le entendí bien, me dijo que había cambiado algunos detalles para ocultar su identidad real, pero la historia seguía siendo su historia. Y para mí, no funciona. He escuchado a mucha gente contar cosas de sus vidas, he leído informes psiquiátricos, y créeme, la mayoría jamás llegaría a confundirse con el ganador del Pulitzer, pero aun así se notaba que el contenido era genuino. En este caso no es así. Y hay alguna cosa que no me acaba de encajar en él… Me refiero a Fenton. Dice que estuvo de voluntario en una línea de ayuda telefónica ofreciendo consejos y apoyo. Si es así, tendría que ser más comprensivo y mostrar algo de empatía, al menos eso es lo que yo esperaría. Es demasiado frío… Pero no me hagas caso. Probablemente su comportamiento sea un mecanismo de defensa.

Phil se encogió de hombros.

—Oh, ya sabes cuál es mi opinión sobre él. Estoy contento de que sea Lance el que se encargue del caso y no yo, aunque eso conlleve mucha atención pública.

Mary apagó el fuego.

—Esto está listo. ¿Puedes poner la mesa?

—Por supuesto. Y llevaré algo de vino. Sí, y agua para ti. Ya sé que no bebes.

Mientras comían, Mary preguntó:

—¿Qué te parece si consigo encontrar entradas para alguna obra de teatro mañana?

—Oh, casi se me olvida. El señor Wright, bueno, Percy, nos ha invitado a todos a ir a su casa en los Hamptons este fin de semana. Por lo visto, su esposa ha organizado algún tipo de evento y él ha decidido que nosotros también debemos asistir. Le dije a Ryan que le pasaríamos a recoger de camino. Wright ha decidido que mañana solo trabajaremos por la mañana para asegurarse de que lleguemos allí a una hora razonable. Por lo que he oído, la cena será una cosa “íntima”. Eso quiere decir que probablemente no seremos más de veinticinco.

Mary miró a Phil de reojo.

—¿Hablas en serio?

—Sí, por supuesto. Ya verás cuando conozcas a la señora Wright. Probablemente la hayas visto en las revistas de sociedad. No me extraña que él quiera conseguir los casos gordos. Es cara de mantener.

—¿Qué quieres decir con lo de: “Ya verás cuando conozcas a la señora Wright”? Y también has dicho que “pasaríamos” a recoger a Ryan… ¿Acaso estoy invitada yo también?

Phil se rio.

—Oh sí. Percy insistió en que me asegurara de que vendrías. Quería mostrarte su hospitalidad. Y creo que está decidido a procurarse tus servicios para futuros casos. Debe haber decidido que eso le da ventaja sobre la competencia. Tienes que venir. No nos abandones a Ryan y a mí. Será interesante. Mucho material para tus historias.

—En eso tienes razón. Pero tengo que volver al trabajo el lunes. Les he llamado hoy.

—No hay ningún problema. Nos iremos el domingo después de desayunar. Entonces ¿has decidido que tu futuro está en la Psiquiatría?

Mary suspiró.

—No estoy segura. Pero ahora mismo es un proyecto inacabado, pendiente. Tengo que seguir hasta el final. Completar la formación. Entonces tomaré una decisión.

El viaje a la casa de Wright al día siguiente, en el jeep de Phil, fue muy cómodo.

—No sabía que te gustaran este tipo de coches, Phil. Siempre te había visto con modelos más deportivos —dijo Mary.

—Parece ser la moda ahora, al menos entre la gente de élite —respondió Ryan—. Ah, y uno de nuestros clientes tiene un concesionario y ofrece grandes descuentos al personal del bufete.

—Ah…

La casa era impresionante. Un empleado vino a recoger las llaves de Phil y a aparcar el coche. Mary intentó ocultar su sorpresa.

—Es una mansión. No me esperaba que fuera tan enorme y elegante. Estoy segura de que hay muchos miembros de casas reales europeas que viven mucho más modestamente —dijo.

—Sí, pero esto es América. La modestia nunca se ha puesto de moda aquí —le susurró Ryan al oído.

La señora Wright era más joven de lo que Mary esperaba, aunque cuando Phil se la presentó y se dieron la mano, se dio cuenta de que quizás la naturaleza había tenido algo de ayuda.

—Mi marido me dijo que le había ayudado mucho en el caso del escritor. Qué cosa más horrible la muerte de ese hombre, ¿no le parece? Oh, Wilma, querida…

Antes de que Mary pudiera responder, la señora Wright ya había pasado de largo y ahora estaba hablando con una mujer que llevaba un elegantísimo vestido negro.

—Pierre Balmain, creo —dijo Ryan.

Mary le miró, sorprendida. Él sonrió.

—Evidentemente todo esto de ir de compras y consultar revistas de modas con mi hermana me ha afectado.

La velada fue extravagante. La cena “íntima” acabó siendo un asunto de lo más formal con casi una cincuentena de invitados presentes. Por suerte Mary estaba sentada al lado de Ryan. La mujer a su izquierda era una recién casada que solo parecía estar interesada en su  marido. Mary charló con Ryan y él la entretuvo con cotilleos sobre la gente que reconocía.

El sábado, las señoras tenían organizada una visita a un spa local que por lo visto iba a durar todo el día, entre sauna, clases de gimnasia, yoga, masaje, peluquería, comida, maquillaje… Mary se aburrió enseguida y por la tarde decidió escaparse y tomar un autobús que la dejaba a un par de millas de la casa. Le apetecía dar un paseo y hacía una tarde preciosa. El lugar era extravagante y las propiedades tenían unas precios exorbitantes, pero no costaba nada darse cuenta de por qué habían decidido vivir allí. O tener una segunda casa allí. Cuando estaba llegando a la mansión, oyó a alguien que venía corriendo detrás de ella. Se dio la vuelta. Era Lance, sudando a mares. Llevaba pantalones cortos y una camiseta de correr muy ligera, pero a juzgar por su aspecto debía llevar un buen rato corriendo. Disminuyó un poco el ritmo para saludarla.

—Nos vemos luego. No me atrevo a pararme. No estoy seguro de poder volver a ponerme en marcha.

—Ok.

Él siguió corriendo. Si acaso, le dio la impresión de que aceleró al dejarla atrás. Mary solo lo había visto de lejos la noche anterior, ya que él estaba sentado al extremo opuesto de la mesa, a la derecha de Percy. Ella recordó que Phil había hecho un comentario sarcástico. “Por supuesto, está sentado a la derecha de nuestra versión de Dios”. Mary le había regañado por estar celoso pero no le había prestado atención a Lance después de aquello y tampoco se había cruzado con él más tarde.

Esa noche la velada fue mucho más formal y elegante. Mary sintió que iba muy mal vestida para la ocasión. Contempló su vestido largo negro y las bailarinas planas del mismo color, y suspiró. Nunca se le habían dado bien los tacones y no esperó que se fuese a presentar una ocasión así cuando hizo la maleta para pasar unos cuantos días con Phil. Agarró una mantilla negra bordada con flores de colores, se la puso alrededor de los hombros, y poniéndose tiesa, salió con paso decidido de la habitación, sintiéndose como un gladiador al saltar a la arena. Los leones la esperaban.

Se encontró a Phil y Ryan que la habían estado esperando para bajar juntos las escaleras. Había mucha gente en el vestíbulo y oleada tras oleada, gente rica y elegante entraba constantemente por la puerta principal.

—¿No nos podríamos escapar por la puerta de atrás? Estoy segura de que nadie nos iba a echar en falta —sugirió Mary.

Ryan sonrió.

—Me temo que es demasiado tarde, aunque me gusta tu idea. No te preocupes. Tienes razón, nadie va a prestarnos atención y se olvidarán de nosotros en unos segundos. Hay demasiada gente importante presente.

La señora Wright los saludó brevemente y les indicó que fueran a un salón donde la gente se hallaba distribuida en grupos pequeños, y les ofrecían bebidas y canapés. Percy les saludó con la mano desde uno de los grupos, compuesto de hombres de cierta edad, vestidos de punta en blanco y con aire prepotente.

—Más te conviene no caerles mal a ninguno de esos tipos — le advirtió Ryan a Mary. Ella asintió.

Había un cuarteto de cuerda tocando al lado de las puertas que se abrían a la terraza y después de escucharlos un rato, la señora Wright anunció que era hora de pasar a cenar. Los guio a una sala distinta a la que habían usado la noche anterior. Esta era mucho más grande y ella la llamó “la sala de banquetes”. Ryan y Phil encontraron las tarjetas con su nombre al poco de entrar en la habitación. Ryan le dijo adiós con la mano a Mary con cara triste. Su asiento estaba pasado el centro de la mesa. No conocía al hombre sentado a su izquierda, un tal señor Winston, que después de presentarse no tardó nada en volver a su conversación con la rubia despampanante sentada a su izquierda. El hombre sentado frente a ella se llamaba Peter Matthews y era un viejo amigo de la familia. Su principal interés era la comida. La mujer sentada al lado de Matthews, Stella Roberts, se desentendió cuando descubrió que Mary no estaba casada ni tenía hijos. Ella se giró hacia la puerta y vio entrar a Lance. Él se sentó a su derecha. Ese no era el lugar que tenía asignado, ya que Mary se había fijado en el nombre allí escrito, un tal Blake, al que no conocía.

—¿No te meterás en un lío? —susurró ella.

—Oh, nadie se atreverá a armar un escándalo. Y conozco al señor Blake. Sé con toda seguridad que no dirá nada.

Tenía razón. Un hombre de mediana edad entró en la sala y se aproximó al único sitio libre que quedaba, cerca de la cabecera de la mesa, no lejos de los anfitriones. Miró la tarjeta con el nombre, alzó una ceja, miró a Lance, que le respondió con una sonrisa y asintiendo con la cabeza, y entonces se encogió de hombros y se sentó.

—Tenías razón —susurró Mary.

Él se limitó a asentir. Empezaron a servir la cena y la señora Roberts pareció encontrar a Lance mucho más interesante que a ella, e intentó hacerle entrar en conversación con tópicos varios. Él se mostró educado pero no le siguió la corriente ni apreció sus esfuerzos, y estuvo hablando amigablemente con Mary. Cuando estaban acabando el primer plato, la mujer lo intentó de nuevo.

—He oído que estás trabajando con Percy en el caso del famoso escritor… ¿Fenton? Que cosa más terrible que te acosen solo porque te has hecho famoso. Debe ser horroroso.

Mary no pudo contenerse.

—Morirse también es bastante horroroso.

—La avaricia siempre es castigada —dijo la señora Roberts.

—¿Qué quiere decir? —preguntó Mary. No tenía idea de a qué había venido aquello.

—Bueno, seguro que ese hombre estaba intentando chantajear al autor, insistiendo en que le había robado su historia para hacerle pagar por ella. Toda esa gente está acostumbrada a que les paguen para evitar un escándalo… ¡Fenton hizo bien en no dejarlo acceder y ponerse firme!

Mary notó que Lance estaba temblando de forma visible y se acordó de su reacción cuando Percy anunció que Miles Green había muerto. El rostro del abogado había palidecido pero tenía el cuello rojo y una vena le pulsaba en la frente.

—¿Cómo se atreve a imaginarse que sabe qué pasó? ¿Qué le hace pensar que tiene derecho a hablar mal de los muertos? Su arrogancia no tiene límites. Cállese antes de que me olvide de que se supone que es usted una dama —soltó él.

La mujer lo miró con los ojos y la boca abiertos de par en par. Lance dobló la servilleta, murmuró una disculpa, se levantó, dejó la servilleta en la silla y salió andando despacio de la sala.

—¿A qué vino eso? Percy me había contado tantas cosas buenas sobre él —rezongó la señora Roberts.

Mary sabía que la pregunta no iba dirigida a ella y evitó mirarla. Después del postre, los invitaron a todos a salir a la terraza a ver un espectáculo de fuegos artificiales. Mary vio  que Phil y Ryan venían en su dirección, pero sintió curiosidad y se apresuró a salir del salón antes de que alguien la pillara. Dio la vuelta al edificio, y finalmente encontró a Lance sentado en un banco de piedra en la parte trasera de la casa, solo. El suelo en esa zona estaba cubierto de piedrecitas y el ruido de sus pasos hizo que Lance levantara la cabeza.

—Perdona. No quería molestarte, pero me preguntaba si te encontrabas bien.

Él sonrió, aunque la expresión de sus grandes ojos azules era triste. Se deslizó a un extremo del banco, dejándole sitio a ella para que se sentara.

—Gracias.

Se quedaron sentados en silencio un rato. Por fin Mary se decidió a romperlo.

—Ya sé que no es asunto mío, y dime que me vaya con viento fresco si quieres pero… Observé cómo reaccionaste cuando te enteraste de que Miles Green había muerto el otro día, en el bufete.

Él levantó la mirada lentamente y la fijó en la de ella.

—No trabajo para el señor Wright —continuó Mary— y no tengo nada que ver con el caso, ya que Fenton rechazó la evaluación. No pude evitar observarlo y sentir curiosidad. Parecías estar más preocupado por la presunta víctima que por tu cliente. No voy a decirte que te fíes de mí porque soy médico. Solo soy una observadora curiosa, siempre intrigada por la naturaleza humana.

Él se relajó visiblemente y fue como si se desmoronara delante de Mary.

—Todo es… Un lío tremendo. Y es mi lío. El señor Wright tiene en su cabeza la fantasía de que yo soy un tío con mucho estilo, un abogado fabuloso y un diamante en bruto. Bueno, lo de en bruto es cierto. Vengo de un pueblecito en Minnesota. Ni me preguntes. Solo la gente que vive a un radio de treinta millas de allí sabe dónde está. Mis padres trabajaron muy duro toda su vida para darnos a mi hermana y a mí una buena educación. Mi hermana es profesora de educación primaria y es muy feliz. Y yo… estudié mucho, y veía todas las películas, series de la tele, y me leía todas las novelas donde salían abogados. Abogados exitosos. Incluso antes de saber nada de leyes, ya sabía cómo interpretar el papel. Solo me interesaban los casos llamativos, arrimarme a los nombres conocidos cuando llevaban un caso, y hacer cosas que me ayudasen a conseguir la reputación que necesitaba para llegar a la cima. Pero también tenía que aceptar casos gratuitos, siempre hay una cuota que cubrir. Intenté pasárselos a otros abogados tanto como pude, pero no me fue posible evitarlos por completo. Y entonces, hace un par de años, me tocó representar a Miles Green. Intentaba montar un caso contra los que habían abusado de él. Fue el primero que se atrevió a hablar, aunque no era la única víctima. Una vez que se atrevió, muchos otros hicieron lo mismo. Era un hombre muy tímido e inseguro, a pesar de haber estado en el ejército, pero se sintió mejor consigo mismo por atreverse a llevarlo a juicio. Y entonces, cuando la vista estaba al caer, se me presentó la oportunidad de ayudar en un caso que con toda seguridad conseguiría llamar la atención de los medios de comunicación y yo le pasé el caso de Green a un colega con muy poca experiencia, que tuvo que llevarlo a juicio. Y no solo eso, sino que accidentalmente traspapelé algunas de las pruebas. Si yo hubiese estado allí personalmente, no hubiera importado, porque me habría dado cuenta y lo hubiese podido solucionar, pero mi colega no lo sabía y yo ni siquiera le había preparado como era debido. El juez rechazó el caso por falta de pruebas, y los que habían abusado de Green quedaron en libertad. Nunca confesé mi error, y debido a eso mi compañero no terminó las prácticas y dejó el Derecho. Y Green… Estoy seguro de que si los que abusaron de él hubiesen ido a prisión, y la presión y el acoso hubiesen cesado, no habría ido a por Fenton y seguiría vivo. La noticia de su muerte el otro día hizo que me acordase de todo aún más. Y Wright va y me hace defender a ese hombre…

—No puedes echarte la culpa de la muerte de Green. Tú no le mataste.

—¡Pero estoy defendiendo a su asesino! ¡Y fue culpa mía que los que le abusaron quedaran en libertad!

—Echarte la culpa no va a ayudarlos ni a él ni a su familia. Quizás haya algo práctico que puedas hacer para ayudarles…

Él abrió unos ojos enormes y sus labios se curvaron ligeramente.

—Tienes razón. Y sé exactamente qué hacer.

El ruido de los fuegos artificiales se intensificó y él se levantó, ofreciéndole la mano, y ayudándola a levantarse. La cogió del brazo y se dirigieron hacia la terraza detrás del salón de banquetes, donde todo el mundo estaba congregado contemplando el espectáculo. Phil y Ryan se unieron a ellos. Phil tuvo que hablar bastante alto para hacerse oír con el ruido a su alrededor.

—¿Dónde estabais escondidos?

—Necesitaba dar un paseo y tomar un poco de aire fresco y me encontré a Lance en la parte de atrás de la casa.

—¡Mirad eso! —Ryan señaló una gran cascada de luz púrpura que iluminaba todo el cielo y ese fue el final de la conversación.

A la mañana siguiente, el desayuno fue algo mucho más informal: no había horario fijo, sino que los invitados iban bajando cuando estaban listos, y solo las personas que estaban pasando allí el fin de semana acudieron.

—Me encontré a Lance esta mañana —dijo Ryan mientras compartían la mesa—. Me desperté temprano y decidí ir a dar un paseo. Cuando llegué de vuelta a la casa, estaba metiendo su equipaje en el maletero del coche. Le pregunté que por qué se iba tan temprano, y contestó que tenía que marcharse, que tenía que hacer algo muy importante. Ah, y me pidió que os dijera adiós a los dos.

—El gran caso se le debe haber subido a la cabeza —comentó Phil.

—Creo que podrías estar equivocado —dijo Mary.

Phil la miró y chistó.

—Me has defraudado, Mary. Nunca me hubiese imaginado que ibas a dejarte engañar por su actuación.

Ella sonrió.

—Puede que Lance te dé una sorpresa.

Por is os habéis perdido algún capítulo, aquí os dejo los enlaces:

Capítulo 1

Capítulo 2

Capítulo 3

Capítulo 4

 

Y por si aún no os habéis enterado, para celebrar que estoy a punto de publicar la precuela y el nuevo año Una vez psiquiatra… está en promoción especial, a solo $0.99. Hoy en lugar de la descripción, podéis leeros una muestra directamente desde aquí.

Y unos cuantos enlaces:
AMAZON (e-book) KOBO NOOK APPLE SCRIBD

PAGE FOUNDRY OYSTER PAPEL

Gracias a todos por leer, y ya sabéis, dadle al me gusta, comentad, compartid y haced CLIC!

Categories
Novedades literarias

Dos #novedadesliterarias de @enriquelaso. Consejos para autores y crímenes fascinantes.

Hola  todos:

Los viernes, como ya sabéis, es día de novedades literarias y de presentaros a autores. Hay autores y autoras que nos visitan a menudo, y nos deleitan con la variedad de su obra. Hoy, Enrique Laso que nos ha visitado unas cuantas veces, nos trae dos libros que están disponibles en pre-orden, y podéis aprovechar para conseguirlos a precio de ganga. Uno es especialmente para autores interesados en conocer los métodos de márketing que usan los escritores de bestsellers. Y el otro, una gran idea para un thriller. Como sucede a veces en las series televisivas, dos de sus personajes más exitosos, el padre Salas y Ethan Bush, se enfrentan juntos a un crimen muy especial.

Bueno, no os doy más la lata. Aquí están los libros:

Como he vendido 500000 ebooks de Enrique Laso
Cómo he vendido 500000 ebooks de Enrique Laso

CÓMO HE VENDIDO 500.000 EBOOKS by Enrique Laso 

EXCEPCIONAL OFERTA POR RESERVAR EN PREVENTA

Esta es una guía que atiende a los cientos de mensajes que recibo mensualmente de autores que se inician en la autopublicación o de otros que llevan un tiempo pero que desean ir un paso más lejos.
Esta es mi experiencia, y no tiene que ser, ni mucho menos, válida para todos los escritores. Yo he tejido un entramado complejo de seudónimos, acuerdos con traductores, esfuerzo constante y lanzamiento de infinidad de títulos cada año. Aunque es verdad que en los últimos tiempos he tenido la suerte de vender muchos libros, me ha costado años.

HERRAMIENTAS, MARKETING, PLANIFICACIÓN, ESTRATEGIA Y EXPERIENCIA
También me ha servido de gran ayuda mi experiencia, durante dos décadas, como experto en marketing, y mis amplias relaciones con muchas agencias y medios online.
En este manual abordo mi método, mi manera de planificar, mi estrategia global como autor y algunas herramientas que utilizo para, al fin, haber alcanzado mi sueño desde niño: poder vivir de escribir.
Espero que disfrutes con la lectura, que encuentres tu camino y que esta guía te ayude a alcanzar tu propio éxito.

TU ÉXITO ES SÓLO TUYO. ESTA GUÍA PUEDE ECHARTE UNA MANO EN EL CAMINO.

 Enlace internacional:

relinks.me/B01A1DVEFU

Crímenes diabólicos de Enrique Laso
Crímenes diabólicos de Enrique Laso

Crímenes Diabólicos: Un caso para Ethan Bush y el padre Salas by Enrique Laso

LA NOVELA QUE MILES DE LECTORES HAN SOLICITADO
PRECIO OFERTA EN PREVENTA
OBSEQUIO: ‘EL PADRE SALAS’ (incluida en el mismo volumen)
En varios condados de Texas están apareciendo cadáveres de jóvenes que han sido sometidas a un extraño ritual. Uno de los detectives asignado al caso decide, desesperado, recurrir a un cura mexicano que está considerado el mejor exorcista de toda América: el padre Salas. Entretanto, el FBI envía desde la factoría de Quántico a uno de sus mejores agentes de la Unidad de Análisis de Conducta, Ethan Bush, para colaborar en la investigación y crear un perfil del asesino en serie.
ETHAN BUSH Y EL PADRE SALAS INVESTIGAN UN TERRIBLE CASO DE CRÍMENES HORRIBLES
Una novela en la que se dan la mano la investigación, la intriga, los sucesos paranormales y el terror. Dos de los personajes más carismáticos creados por Enrique Laso, el agente especial Ethan Bush y el padre Salas, se encuentra en Texas para echar una mano a la policía en una endiablada investigación. Una novela escrita por la petición expresa de miles de lectores en todo el mundo.
SI TE GUSTAN LA NOVELA NEGRA, EL TERROR Y EL MISTERIO: ¡ESTE ES TU LIBRO!

relinks.me/B01A5YYZNS

Por si aún no lo hacéis, os dejo la página del autor en Amazon, y así podéis estar informados de todas sus novedades:

http://amzn.to/207aSxJ

Gracias a Enrique por estos dos libros tan distintos, gracias a vosotros por leer, y ya sabéis, dadle al me gusta, comentad, compartid, y haced CLIC!

Categories
GRATIS Muestra de escritura

#GRATIS precuela de Una vez psiquiatra… y nueva portada.

Hola a todos:

Como os había prometido, voy a compartir la precuela de Una vez psiquiatra… mi colección de tres historias protagonizadas por Mary Miller, una psiquiatra y escritora, que he incluído dentro de la categoría del thriller psicológico, aunque las historias son bastante diferentes.

En la precuela descubrimos cómo Mary Miller se vio mezclada en el tipo de casos que luego forman una buena parte de su vida. El caso es el de un escritor que se ve obligado a defenderse de un fan/chiflado,  que lo acosa… ¿O no?

Ah, y Ernesto Valdés ha creado una portada espectacular. Así que, sin más bla, bla…

Una vez psiquiatra. Los inicios. Olga Núñez Miret. Portada de Ernesto Valdés
Una vez psiquiatra. Los inicios. Olga Núñez Miret. Portada de Ernesto Valdés

Y aquí está el primer capítulo (es un borrador…)

1.     La crisis

—¡Fue terrible! Te lo digo de verdad, Phil. ¡Una vergüenza! ¡El pobre tío estaba abriéndome su corazón y su alma, y yo ni siquiera le estaba escuchando! ¿Qué tipo de psiquiatra soy yo? ¿Dónde está mi empatía? Una de las profesiones que se cuida de los demás. ¡Ja! ¡Ni siquiera nos importa lo que nos dicen!

—Vamos, Mary. No te lo tomes así. Era de madrugada y llevabas trabajando todo el día —. Phil aprovechó que Mary había tenido que pararse a recobrar el aliento e intentó ofrecerle su punto de vista. No era abogado y la voz del raciocinio por nada. Su amiga Mary, normalmente tranquila y con la cabeza en su sitio, estaba descontrolada. Sí, era cierto que tenía un trabajo estresante, ya que trabajaba de psiquiatra internista residente en un hospital grande. Pero llevaba tiempo en formación y normalmente no se tomaba las cosas tan a la tremenda.

—Eso no es culpa suya. Joder, el tío estaba hablando de su vida, contándome que su novia le había dejado, que se estaba planteando suicidarse y yo… estaba en babia. No tengo la menor idea de lo que me dijo.

—No pasó nada. Le diste un buen consejo y evidentemente debiste oír más que suficiente. Probablemente solo desconectaste unos segundos. Y le proporcionaste lo que necesitaba.

—¿Cómo? Quería alguien que le escuchara. ¡Y yo no le estaba escuchando!

Phil se dio cuenta de que dijera lo que dijera lo más probable era que solo iba a conseguir empeorar las cosas, y decidió dejar que Mary se desahogara. Se le agotarían las pilas dentro de poco. Con un poco de suerte.

Ella dejó de hablar después de unos cuantos minutos más de lamentarse de su falta de empatía. Phil decidió que podía arriesgarse a intervenir de nuevo.

—¿Por qué no…?

—Es un timo, —ella le interrumpió. — ¿Te acuerdas de aquella película que se llamaba House of Games (Casa de juegos)?

—¿La que iba de una psiquiatra y unos timadores? ¿De David Mamet, no?

—Sí, justamente esa. Me estoy planteando que tenía razón. Montamos una escenita, una actuación y mientras seamos buenos actores, profesionales, tengamos el atrezo y sepamos usar la jerga apropiada,  colará.

—Si lo miras así, supongo que todas las profesiones son un timo— dijo Phil.

—Quizás. Pero la mayoría no van por ahí moralizando y diciéndole a los demás lo que tienen que hacer.

Phil estaba a punto de contradecir a Mary, pero se dio cuenta de que ella se estaba calmando y sería mejor probar una táctica diferente.

—Te deben tocar vacaciones dentro de poco, Mary. ¿Por qué no vienes a visitarme y pasar algo de tiempo conmigo? Podrías acompañarme al trabajo. Así podrías distanciarte un poco y comprobar cómo se ven las cosas desde dentro de otra organización.

—¿No se opondrán los de tu bufete de abogados? ¿Confidencialidad y todo eso?

—Yo respondo por ti. Y estoy seguro de que podría convencerlos de que tenerte de ‘asesora’ con nosotros nos podría ser muy útil. Para darnos una perspectiva distinta. Especialmente si no les cobras por el servicio.

—Me estoy empezando a preguntar si no tendrás un caso para el que quieras mi opinión, y mi llamada ha resultado ser la excusa perfecta— dijo Mary, en un tono de voz más animado.

—Tienes una mente que sospecha de todo, querida Mary.

—Cuando eso me lo dice un abogado, es para preocuparse.

Phil estaba acostumbrado a que la gente hiciera chistes y dijera cosas nada agradables sobre los abogados. Él trabajaba en algunos casos gratuitamente, pero no se hacía grandes ilusiones ni creía que fuera a cambiar la sociedad ejerciendo su profesión. Pero aun así le resultaba interesante.

—Así que, ¿qué me dices? ¿Te vienes a pasar unos días conmigo?

Mary se quedó callada unos segundos. Finalmente dijo:

—¿No vendré a estorbar?

—¿A estorbar? ¿Qué quieres decir?

—Estás soltero, bueno, divorciado, y eres un tío. ¿No hay ninguna mujer en tu vida ahora mismo?

—Ya sabes que aún me estoy recobrando de mi divorcio—. Phil intentó sonar tan sincero como le fue posible. El detector de chorradas de Mary era ultra-sensitivo.

—¡Ja! ¡Eso tiene gracia! Nunca te he visto llorar, ni siquiera estar triste por culpa de tu fallido matrimonio. Nunca llegué a entender por qué te casaste con Iris.

—Hombre… Estaba buena.

—Ya, vale, pero aparte de eso… No estaba a tu nivel intelectual, Phil. Y la enviaste a casa de tu madre tan pronto como volviste a estudiar a la facultad de derecho. Yo diría que la cantidad de veces que la viste en los tres meses que duró vuestro matrimonio se pueden contar con los dedos de una mano, y no exagero. Estoy segura de que me viste a mí más a menudo de lo que la viste a ella.

—Quizás si hubieras jugado bien tus cartas, tu podrías haberte convertido en mi esposa en lugar de ella—. Phil no sabía de dónde había salido eso. Esperaba que Mary se lo tomara en broma. Porque era eso lo que era, ¿no?

—Echarías a correr si pensaras que yo estaba interesada en tener una relación contigo.

Phil se echó a reír.

—Y no pararía hasta que estuviera bien lejos. No me entiendas mal. Te quiero mucho, pero creo que nos volveríamos locos mutuamente si fuéramos pareja. Nos conocemos el uno al otro demasiado bien.

Phil se dio cuenta de que estaba completamente convencido de lo que acababa de decir, aunque nunca se lo había planteado conscientemente hasta entonces. ¿Era capaz de ser completamente abierto y honesto en una relación? Quizás ese había sido el problema desde siempre. No dejaba que nadie se le acercase lo suficientemente, al menos no la gente con la que acababa entablando una relación sentimental.

—Así que tú crees que guardar secretos y no contárselo todo a tu pareja es la receta para una relación exitosa. Basándome en eso, no me extraña que sigas solo. Y sí, no hace falta que me recuerdes que yo también estoy sola. Las relaciones no son mi prioridad en este momento. El intentar averiguar lo que quiero hacer con mi vida sí que lo es. No necesito complicaciones añadidas. Y por supuesto, sospecho que muchos hombres no me encontrarían lo suficientemente atractiva y sexy como para ser la candidata ideal para una relación.

—Tú ya te descalificas antes de intentarlo siquiera, querida Mary. Pero estoy seguro de que podemos seguir hablando de ello cuando estés aquí. ¿Cuándo será?

—Tendré que hablar con mis jefes, con los de personal y con los otros médicos, pero no hay vacaciones escolares a la vista ni nada de eso, así que puede que tengamos suerte. Hablaré mañana con todo el mundo, si puedo, y te diré algo.

—Muy bien. Espero que sea pronto.

—¿Por qué? — ella sonó recelosa.

—Porque el bufete acaba de aceptar la defensa de un escritor, y sé cuánto te gusta leer y escribir.

—Ah, ya veo. Sí, tienes razón. Y quizás si empiezo a escribir otra vez eso también ayude. ¿De qué va el caso?

—Probablemente te enterarás dentro de poco, pero no te puedo dar información confidencial hasta que sepa que el bufete está de acuerdo en que colabores, y sepa que vas a venir seguro. Si no resultaría muy descuidado, por no decir nada ético, de mi parte.

—Por supuesto. Entonces, hablamos mañana.

—Hasta mañana.

—¿Phil?

—¿Qué?

—Has hecho un buen trabajo.

—¿A qué te refieres?

—Primero a lo bien que has soportado mis quejas, pero más que eso, a lo bien que has echado el anzuelo. Has conseguido que me intrigue el caso.

Él alzó el puño en celebración. “¡Sí!” pensó.

—Solo algo que se me ocurrió de repente mientras hablábamos.

—Sí, por supuesto… Buenas noches.

—Buenas noches.

Mary volvió a llamar a Phil al día siguiente y confirmó que iría a pasar un par de semanas con él.

—Llegaré el sábado por la mañana, si te va bien. Pero, en serio, dímelo si voy a estar estorbando. Siempre puedo reservar una habitación. En un hotel o algo así.

—No, no, eso no hará falta. Puedes quedarte aquí conmigo. Ah, y he hablado con mi jefe de forma no oficial, y le interesa mucho tu perspectiva y opinión sobre el caso, tanto desde el punto de vista psiquiátrico como de otro del mundillo.

—¿Del mundillo?

—Le dije al Sr. Wright que también eres escritora. Estaba tan interesado que incluso ofreció uno de los apartamentos de la empresa para que te quedaras allí mientras estés en Nueva York. Tienen varios para clientes importantes que vienen de fuera de la ciudad y para abogados recién llegados. Le dije que ya lo habíamos organizado todo, pero hablaba en serio.

—¿Y por qué está interesado en mi opinión psiquiátrica?

—Ya hablaremos de eso cuando estés aquí. Te estaré esperando con impaciencia el sábado por la mañana.

 

Gracias a todos por leer, a Ernesto Valdés, por la portada tan estupenda, y ya sabéis, dadle al me gusta, comentad, compartid y si queréis hacer clic, os dejo enlace a Una vez psiquiatra… que para celebrar está disponible a solo $0.99

Una vez psiquiatra...
Una vez psiquiatra…

Una vez psiquiatra… Y si váis a la página de Libros encontraréis muchos otros enlaces al libro en otros sitios (y en papel también).

 

GET MY FREE BOOKS
%d bloggers like this:
x Logo: Shield Security
This Site Is Protected By
Shield Security